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España Insights

¿Pudo el Brexit cambiar el resultado de las elecciones españolas?

Víctor Sobrino

Director asociado de Kantar TNS

Politica 28.06.2016 / 17:00

Brexit

Las claves que pudieron influir a última hora en el resultado final del 26 J

Apenas seis meses después de las últimas elecciones generales, y debido al bloqueo institucional provocado por la falta de acuerdo entre los diferentes partidos para la formación de un nuevo gobierno, los españoles hemos vuelto a las urnas este pasado domingo, 26 de junio, para elegir a nuestros representantes en el Parlamento.
Los resultados de esta ‘segunda vuelta’ de las elecciones (un hecho sin precedentes en los cuarenta años transcurridos desde la restauración de nuestra democracia), han confirmado una nueva victoria del PP -33,0% de los votos y 137 de los 350 escaños parlamentarios en juego-, mejorando sus cifras del pasado 20 de diciembre (4,3 puntos al alza y 14 diputados más) y, especialmente también, las previsiones que le auguraban los sondeos publicados cinco días antes de la cita electoral, cuando según la ley electoral española finalizaba la posibilidad de difusión de encuestas electorales; unos sondeos que, por término medio, le situaban en el umbral del 30% de los apoyos y 122 diputados.

Unas elecciones sin cambios notables en el actual escenario político, ya que finalmente, y frente a todas las previsiones, el PSOE ha logrado mantener la segunda posición en el ranking de fuerzas políticas y su liderazgo en el ámbito de la izquierda, aunque con su peor resultado desde 1977: 22,7% de los votos y 85 escaños vs. 22,0% y 90 parlamentarios en las elecciones de diciembre. Unas cifras que, con todo, le han permitido anular al anunciado (y temido por los socialistas) ‘sorpasso’ por parte de Unidos Podemos junto a sus confluencias partidistas, que, también frente a los pronósticos de hace una semana que apuntaban un significativo crecimiento de su peso electoral, ha perdido más de tres puntos porcentuales en términos de voto (21,1%), habiendo alcanzado exactamente la misma representación parlamentaria de hace seis meses (71 diputados).

El otro gran damnificado de estas elecciones ha sido Ciudadanos, con un retroceso de casi un punto porcentual en los votos recibidos y 8 de los 40 diputados obtenidos en la anterior cita con las urnas.

En definitiva, un panorama similar al dejado por las elecciones del pasado 20 de diciembre, por las nuevamente difíciles negociaciones que se abren para la formación de una mayoría parlamentaria que sustente al nuevo gobierno, aunque sin duda con un Partido Popular –y su presidente, Mariano Rajoy- fortalecido para afrontar esta nueva fase de negociaciones, frente a un bloque de izquierdas ahora más débil.
Una cita electoral, la de este 26 de junio, que, en clave demoscópica, deberá ser objeto de un análisis sosegado y riguroso, para poder entender las causas de las diferencias entre los vaticinios de los últimos sondeos conocidos días antes de los comicios (el 20-J) y los resultados finales de las elecciones ya comentados.

La última semana de campaña electoral, ¿ha podido tener un efecto significativo en las tendencias de voto que hasta entonces venían apuntando las principales fuerzas políticas españolas? A la vista de la realidad comentada, y a modo de hipótesis, cabría responder afirmativamente a esta pregunta.

Los estudios postelectorales efectuados tras los comicios de diciembre demostraron que, en el actual marco de nuestra oferta política y sistema de partidos, cerca de una cuarta parte de los votantes españoles decidieron entonces su voto apenas unos días antes de las elecciones, y que prácticamente 1 de cada 10 tomó su decisión de voto el mismo día de los comicios. De haberse producido ahora una situación similar, estaríamos de nuevo ante una tesitura en la que una parte no desdeñable de los votantes del 26-J habría resuelto su comportamiento electoral final en las jornadas inmediatamente previas al día ‘D’, coincidiendo justamente con la celebración del ‘Brexit’ y, sobre todo, la gran sacudida mediática, política e, incluso, ‘a nivel de calle’ causada por el resultado -y consecuencias- de este referéndum, una repercusión que trastocó notablemente los mensajes de los principales líderes políticos durante el último día de campaña (el pasado viernes), fundamentalmente por parte del Partido Popular y su líder Mariano Rajoy, aludiendo a la necesidad de un voto “útil” que pudiera aportar “seguridad”, “estabilidad” y “experiencia en el gobierno”, frente a la “incertidumbre” de los partidos emergentes y la izquierda en general, justamente el eje troncal de la línea de comunicación del PP durante toda la campaña electoral.

¿Hasta qué punto el ‘Brexit’ ha podido resultar decisivo en el resultado final de estas elecciones generales? La respuesta tendrá que esperar como decíamos a los análisis postelectorales que, seguro, habrá que hacer en las próximas semanas.

Fuente Kantar TNS

Nota del editor

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